El Siniestro. Naranja Mecánica

Héctor Sinecio Moreno

Filtraciones, declaraciones encontradas y mucho circo generó el Partido Movimiento Ciudadano antes Convergencia, tratando de convencer a propios y extraños que tras más de una década juntos, la transición por dos partidos y muchas aventuras políticas Marco León dejó de ser la media naranja de los Aguilera en política, lo cual puede interpretarse de muchas formas pero quizá nadie ha tra-tado de profundizar en las verdaderas razones de un pleito que no es pleito y una ruptura que es lo que parece, pero no lo que aparenta, total es curioso un pleito de dos en un partido de tres integrantes.

Las divergencias de Convergencia hoy Movimiento Ciudadano, no son por el pasado, son por su futuro, es cierto generacionalmente Marco León y José Luis Jr. no comparten muchas cosas, el León Negro dejó los cuadriláteros por la política, mientras el llamado Niño Naranja ha hecho de la política un cuadrilátero donde aplica con maestría llaves a los más duchos políticos, Marco representa la generación del esfuerzo de las aulas nocturnas y José Luis la generación de los privilegios, el autodidacta contra quien fue educado para hacer de la política una forma de vida, el tutor y el alumno enfrentados ahora.

La iniciativa presentada por Marco León en el Congreso local, para declarar la fiesta taurina como patrimonio cultural intangible, por parte de Movimiento Ciudadano fue la gota que derramó el vaso, pues definitivamente no fue del agrado de la Dirigencia Nacional concretamente por Dante Delgado y menos aun por los Aguilera, quienes recibieron los reclamos de su CEN que pedían justificar lo injustificable, no olvidemos que en el DF se acaba de penalizar el maltrato animal, sin embargo eran más los desacuerdos que las coincidencias en otras cosas, como el despido de Marco a una excompañera candidata en Casa Mota.

Sin embargo el problema de fondo fue que los Aguilera ven la posibilidad en el 2015 ir de la mano con Francisco Domínguez y el PAN a la Gubernatura de Querétaro, mientras que León Hernández no está del todo convencido, más aun cuando tras ser el líder tricolor más longevo, está más cercano a un Roberto Loyola con quien tiene cortesías políticas mutuas y que podría ser la carta del PRI y muy probablemente del Partido Verde, que a un Pancho Domínguez con quien ya compartió el Cabildo Capitalino, por lo que no hay una visión común del escenario electoral.

Dice la sabiduría popular que entre broma y broma la verdad asoma, y si bien León hablaba de pedirle a su compadre Aguilera la devolución de los $12.50 que costó el acta de bautizo, ahora comenta parafraseando la frase Reyes Heroles de que en política los amigos son de mentiras y los enemigos de verdad, diciendo que en política los amigos son de mentiritas al igual que los ahijados…. Pues la naranja sin duda ya se agrió y solo los intereses en común podrían seguir manteniendo la Naranja trinitaria del Padre José Luis, el hijo José Luis, y el espíritu non sanctum de Marco Antonio León Hernández como un solo partido.

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